El síndrome del impostor y la valía personal

Analizar los logros objetivamente es la clave
A finales de los 70 comenzó a hablarse del concepto de «Síndrome del Impostor». Se definió en aquel momento así a aquellas personas que pese a sus éxitos profesionales no reconocían su valía personal porque creían que todo era producto de la buena suerte, el azar o la ayuda de los demás, mientras que los fracasos se los atribuían a sí mismos.
Las personas que tienen ese sentimiento de fraude o mediocridad y un malestar emocional cuando consiguen sus logros, lo padecen porque creen que tarde o temprano se descubrirá el «fraude». Pero el síndrome del impostor no es un trastorno mental, no consta en manuales de Psicología y Psiquiatría. Es un fenómeno emocional. Puede desembocar eso sí, en un trastorno de ansiedad o estrés, incluso de depresión.

Marisol Kassem, psicóloga clínica
El perfeccionismo o la autoexigencia elevada son predisponentes para padecer este síndrome que se gesta en la infancia. Padres que no saben dar refuerzo positivo a los logros de sus hijos, o que los han sometido a una crianza exigente, pueden haber contribuido a que estas personas no consigan ver como propios sus méritos.
Gracias a la terapia psicológica, este rasgo de la personalidad se puede revertir. Las sesiones terapéuticas pueden ayudar a construir y modelar una mejor autoimagen en la persona. El tratamiento, las causas, cómo se manifiesta e incluso qué personajes públicos (que han conseguido el éxito, la fama y la aceptación social) han padecido el síndrome del impostor, son asuntos de los que ha hablado la coordinadora del área de Psicología del Centro Kassem, Marisol Kassem García, en el programa «Las Mañanas» de Radio Nacional de España. El espacio de psicología y bienestar que coordina Jon González vuelve a contar con nuestra especialista para que explique pormenorizadamente todos sus detalles.
Es posible escucharlo en este audio: