En San Valentín, quiérete a ti mismo
El único amor que tenemos asegurado eternamente es el amor propio, por lo que cuanto más lo cuidemos más felices nos sentiremos. El amor propio es la base de nuestra estabilidad emocional, influye en la forma en la que nos relacionamos con los que nos rodean y con nosotros mismos.
Es difícil querer a los demás de una forma sana si no comenzamos por querernos a nosotros mismos, del mismo modo que no podemos pedir de ellos el amor que no somos capaces de otorgarnos. Como decía Oscar Wilde, “amarse a uno mismo es el comienzo de un romance de por vida”. Por eso, en el “día del amor”, te damos algunos consejos para mejorar tu amor propio:

Considérate una persona valiosa: Eres importante por el mero hecho de ser tú, más allá de tus éxitos o tus errores. Sé fiel a tus valores y evita compararte con los demás. Solo si te consideras valioso tal y como eres, podrás aceptarte y ser más auténtico y feliz.
Sé condescendiente con tus límites: El amor propio, requiere tolerancia con uno mismo. Nadie puede ser perfecto y competente en todo y, aunque la autosuperación es una actitud deseable, la excesiva autoexigencia genera ansiedad y aumenta la probabilidad de cometer nuevos errores.
Haz de ti una prioridad: No puedes de agradar a todo el mundo, pues eso supone una meta inalcanzable que genera angustia e inseguridad, y nos lleva a descuidar nuestras propias necesidades. ¿Te has parado a pensar en qué es lo que tú deseas o necesitas? Priorizarte a ti mismo no supone llevarse mal con los demás sino tan solo ser honesto contigo mismo y con ellos.

Párate y escucha tus emociones: De vez en cuando conviene hacerse un chequeo emocional y ver cómo nos encontramos. A veces vivimos rodeados de personas y situaciones que nos hacen daño, incluso sin que nos demos cuenta de ello. Siendo conscientes de nuestros pensamientos y emociones podremos detectar estas situaciones tóxicas y darles una solución.
Cuida tu mente y tu cuerpo: Cuida tu alimentación, haz deporte, mantén tu paz espiritual, practica relajación o mindfulness, duerme bien, reserva tiempo para disfrutar de las cosas que te importan y, sobre todo, no te olvides de sonreír cada día.
Atrévete a soñar: Pregúntate cómo quieres que sea tu futuro. Salir de nuestra zona de confort nos hace evolucionar y mejora nuestra autoestima. Analiza lo que quieres conseguir y pon fecha para lograrlo. Si quieres saber más sobre cómo alcanzar tus objetivos podemos darte algunos consejos aquí.